El productor repasa sus inicios, su evolución artística y el proceso creativo detrás de shift!, un proyecto nacido de un cambio personal y musical
Acercamientos a la música y actividad
ABBYY no siempre fue ABBYY. Desde los 13, un joven Adrián empezó a hacer música, comenzando con bases de rap con un sonido similar al de la costa este americana, de la que era fan, en un programa que un amigo le enseñó y que le descubrió su pasión por la producción.
El que lleva en activo desde 2023 en cuanto a plataformas digitales por su lanzamiento debut Nice Circl3 y el posterior EP, Destined to Be, ya tenía experiencia anterior en el mundo de la música. Junto a sus amigos formó un grupo que, por el entonces 2016, tras mudarse a Barcelona a estudiar sonido, nacería Sumluv.
Gracias a este proyecto se le abrieron puertas en varios garitos: desde conciertos, playlists editoriales de Spotify y apariciones en el panorama de Red Bull España.
Ese proyecto duró hasta 2022, cuando cada uno decidió tomar un camino diferente. ABBYY continuó su carrera en solitario y se encuentra ahora mismo en Rayos de Sol contándonos su historia.

¿Qué recuerdos tienes de tus comienzos?
R: Tengo muy buenos recuerdos de la época en la que hacía beats en casa. Era un chaval, volvía del colegio y me pasaba las tardes haciendo música. Todo era muy natural y muy divertido.
La etapa más profesional llegó con el grupo de electrónica. Ahí fue cuando realmente aprendí cómo funciona la industria: los contactos, el booking, cómo conseguir conciertos… Fue donde adquirí el conocimiento real sobre el sector. Además, trabajar actualmente en una distribuidora también me ha permitido entender mucho mejor cómo funciona toda la industria musical.
¿Notas algo distinto en ti respecto a esos comienzos?
R: En mis comienzos, todo estaba basado en la inocencia. No sabía cómo funcionaba la industria ni me planteaba dedicarme profesionalmente a la música. Simplemente hacía lo que me apetecía.
Ahora es diferente porque existen objetivos y una visión mucho más clara de lo que quiero conseguir. También busco expresarme libremente, pero siendo consciente de hacia dónde quiero dirigir mi carrera. Aun así, echo de menos esa inocencia de hacer música sin pensar demasiado en nada más.

Preguntas relámpago ⚡️
¿Cuáles son tus influencias musicales actuales?
R: Principalmente El Guincho. Me parece increíble toda su carrera. También The Alchemist, Jasper Harris, que trabaja mucho con El Guincho, y artistas como FKA twigs, Freddie Gibbs o JPEGMAFIA
Con 3 palabras o una frase, ¿cómo definirías el tipo de música que haces?
R: Siempre cuesta mucho definir lo que haces porque nace de algo muy personal, pero diría que es música emocional, hecha desde la emoción
¿Qué canción de tu carrera recomiendas para la gente que no te conozca?
R: hacerlo asi
¿Qué objetivos te gustaría lograr con tu música?
R: El principal es estar satisfecho con lo que hago. Quiero seguir avanzando, trabajar con gente que me inspire y que me ayude a crecer tanto como productor como a nivel personal. Mi objetivo es seguir rodeado de música y de personas que me permitan mejorar constantemente.

Sobre su más reciente proyecto…
Hablemos de shift!. Acaba de salir y está formado por cuatro canciones en las que vuelves a dejar muy marcada tu identidad sonora. ¿Qué nos puedes contar sobre el proceso de creación y el concepto del proyecto? ¿En qué se diferencia de Destined to Be?
R: La principal diferencia está en el sonido y en las referencias. En Destined to Be estaba muy influenciado por la escena electrónica británica. Estuve cerca de un año y medio viendo documentales, estudiando ese movimiento y empapándome de toda esa cultura para trasladarla a mi música.
Con shift! ocurrió algo distinto. Empecé a trabajarlo en el verano de 2024, una etapa en la que me replanteé muchas cosas… Nace precisamente de cambios personales y profesionales. Además, aunque las canciones hablan de relaciones sentimentales, todas tienen el desamor como hilo conductor, algo que también conectaba perfectamente con el concepto del proyecto.
A partir de ahí comenzó un proceso de exploración. Me pregunté cómo podía producir estilos que nunca había trabajado, aunque siempre me hubieran gustado. Empecé a estudiar muchos géneros, técnicas de producción y referencias para descubrir cuáles encajaban realmente conmigo y en cuáles podía aportar algo propio.

Hubo dos etapas muy marcadas. Primero esa búsqueda creativa y, después, cuando ya tuve claro el camino que quería seguir, alrededor de junio del año pasado. Entre septiembre de 2024 y ese momento prácticamente estuve parado, sin publicar nada, hasta sentir que había encontrado el sonido adecuado.
Fue un proceso de muchísimo ensayo y error. Llegué a hacer alrededor de 200 o 250 proyectos diferentes y, de todos ellos, solo cuatro o cinco terminaron formando parte de shift!.
Antes del lanzamiento publicaste canciones como Catch Me o Fast Life, pero finalmente no entraron en el proyecto. ¿Por qué?
R: Porque pertenecían a otra etapa completamente distinta. En ese momento todavía estaba muy centrado en hacer electrónica y ya empezaba a preguntarme si ese era realmente el camino que quería seguir. Cuando encontré la dirección de shift!, entendí que esas canciones ya no encajaban dentro del proyecto.
Y ahora, tras shift!, tu último lanzamiento, ¿qué es lo próximo que le espera a tu carrera?
R: Trabajar mucho. Llevábamos alrededor de tres meses preparando este lanzamiento para que existiera también a nivel físico, de diseño y de planificación. Ahora toca promocionarlo, pero mi cabeza ya lleva tiempo pensando en lo siguiente.

Quiero trabajar con otros artistas y centrarme plenamente en mi faceta como productor. Ese es el camino que quiero seguir a partir de ahora.




