El artista de Aranda de Duero repasa sus comienzos, su fichaje por Altafonte y la búsqueda de un sonido propio mientras prepara un nuevo EP de seis canciones
Adrián de Frutos, más conocido artísticamente como Defrutos, es un artista urbano de Aranda de Duero (Burgos) afincado en Madrid. Vinculado a la música desde pequeño por influencia de su padre, que tocaba la guitarra en un grupo de rock, comenzó a publicar música oficialmente en plataformas digitales en 2021. Tras varios sencillos como ¿Quién es?, Cristal, Shorty (2022) y Como Jhayco (2023), en 2024 publicó su primer EP, ALTER EGO.
Desde entonces, Defrutos ha construido un catálogo basado en la experimentación y en el lanzamiento constante de sencillos, mientras estrechaba su relación creativa con su productor y amigo Pablo, conocido como pcz. En noviembre de 2025 dio otro paso en su carrera al firmar con Altafonte, iniciando una etapa de mayor profesionalización y una dinámica de publicación mucho más activa.

Ahora, mientras prepara nuevos proyectos y un EP de seis canciones de sonido más orgánico, Adrián de Frutos repasa con nosotros su trayectoria en este Rayos de Sol.
Acercamientos a la música y actividad
Cuéntanos tu historia sobre cómo fue que empezaste, tanto personalmente como profesionalmente, en la música. ¿Qué te motivó a empezar?
R: La música ha estado presente en mi vida desde siempre. Mi padre tocaba la guitarra en un grupo de rock y yo también estudié guitarra. Además, siempre me ha gustado todo lo artístico: dibujar, pintar, hacer graffiti… Hasta que un día pensé: ‘Joder, me gusta, ¿por qué no pruebo?’.
Soy de Aranda de Duero, un pueblo con pocos recursos a nivel musical, pero poco a poco empecé a sacar música y a juntarme con gente de allí. Quién es? fue mi primer tema oficial y ahí entendí que tenía un hobby que realmente me apasionaba. Con el tiempo decidí tomármelo más en serio y, tras firmar con Altafonte en noviembre de 2025, empecé a trabajar de forma mucho más profesional, sacando un single al mes y preparando nuevos proyectos.

¿Qué recuerdos guardas de tus comienzos?
R: He disfrutado mucho todo el proceso, pero hay una anécdota que recuerdo especialmente. Como en Aranda no tenía los medios necesarios, venía a Madrid a grabar. Una vez llegué al estudio después de preparar una canción en casa y fue un fracaso absoluto… había invertido tiempo y dinero y no me gustaba nada.
Volví al pueblo rayado, hice otra canción y esa misma noche llamé a un amigo para volver a Madrid. Nos presentamos allí a la una de la mañana y grabamos el tema. Creo que recordaré siempre aquella situación. Ahora, con todo mucho más profesional, echo de menos un poco esa forma tan loca de hacer música.
Llevas varios años haciendo música y en noviembre de 2025 fichaste por Altafonte. ¿Cómo ha afectado este paso a tu carrera?
R: Cuando firmé con Altafonte, estaba súper contento porque para mí era un objetivo grande cumplido. Más allá de eso, no ha cambiado tanto mi forma de trabajar, pero sí siento la necesidad de profesionalizar mucho más todo lo que hago y aprovechar la oportunidad.
Eso sí, firmar no significa que ya esté todo hecho, tienes que currar muchísimo para estar a la altura.

Después de todo este proceso, ¿qué notas distinto en ti respecto a tus comienzos?
R: A nivel personal, nada. Mi entorno tampoco ha cambiado. Simplemente, ahora dedico más tiempo a hacer música y a seguir creando.
Profesionalmente, sí noto mucha más preparación. Para mí, hacer música es un poco como ir al gimnasio, si vas todos los días, tu mente está más hábil, tienes más destreza, aprendes cosas nuevas y acabas estando más preparado para meterte en sesiones grandes.

Ahora tengo más organización. Antes hacía un tema y pensaba: ‘Vale, esto lo saco el mes siguiente’, y me daba igual no tener otro preparado. Ahora es como, en enero o febrero tengo preparado el año y lo que vaya viniendo, bienvenido sea. Tengo un calendario y las cosas están más cerradas.
ALTER EGO: un punto de partida
Háblanos de tu proyecto ALTER EGO. ¿Cómo es que no te hemos vuelto a ver en un formato más extendido desde entonces? ¿Qué significó para ti el proyecto?
R: ALTER EGO fue un punto de partida hacia algo bueno que yo ya sabía que iba a venir, porque de repente tenía un sonido mucho más mío. Estaba todo trabajado con mis productores y masterizado por AMEX, que es un productor de Valencia al que admiro mucho y con quien también tenía cosas pendientes por terminar y sacar.
A partir de ahí fue cuando me lo tomé más en serio. Pero también me di cuenta de que hacer EPs me ocupa mucho tiempo. Lo he intentado varias veces; he pensado ‘voy a preparar un EP’, ‘voy a hacer un álbum’, pero luego me pongo y no sé si es algo que me llene estar metido durante tanto tiempo en un mismo concepto.

Por ahora siento que los sencillos me funcionan mejor. No solamente por eso, sino porque me gusta poder ir un día al estudio y hacer un reggaetón, otro día un trap, otro un pop o incluso un bolero. Hace nada saqué un bolero, algo que hace años habría sido impensable para mí.
¿Qué significó ALTER EGO para ti?
R: Fue un antes y un después en mi música y en la forma de entenderla y verla.
Si escuchas ALTER EGO ahora, varios años después, ¿qué cosas del proyecto siguen representando al Adrián de hoy y cuáles sientes que ya no tienen tanto que ver contigo?
R: Te diría que me representa todo y nada a la vez. Me representa todo porque reconozco el proyecto, reconozco mi sonido y estoy orgulloso de él. De hecho, ahora mismo, en mis shows, solo canto un tema de ese proyecto.

No me incomoda escucharlo. No es de esas cosas que escuchas y dices: ‘Uff, qué mal sonaba’. Al contrario, son temas que escucho y me siguen gustando. Incluso creo que hay canciones infravaloradas que, si las sacase ahora, tendrían mucha más repercusión.
Lo que quizá ya no está tanto conmigo es el mensaje o la forma de escribir que tenía entonces. Las letras estaban menos trabajadas. Ahora creo que mis letras conectan más conmigo mismo y me las tomo de una manera más personal que antes.
Encontrando un sonido propio
Has construido un catálogo muy amplio y has experimentado con muchos sonidos. ¿Hubo algún lanzamiento, canción o momento concreto en el que sentiste que empezabas a encontrar realmente tu sonido y a construir una identidad propia como artista?
R: Sí, 100%. Dejando atrás ALTER EGO, hubo un punto clave para mí que fue hacer Ojitos Platino.
Ese tema para mí sigue siendo especial. A la hora de cantarlo en los shows es mi favorito. Lo escribí para mi novia y fue como decir: ‘Hostia, me mola mucho’. Suena fresco, tiene un sonido más R&B, más pop y no es tan urbano.
La voz está muy procesada, pero al mismo tiempo suena más orgánico que lo que venía haciendo. Fue un punto de reflexión para mí. De hecho, después de Ojitos Platino saqué seis, siete u ocho sencillos que iban más o menos por esa misma vibra.
¿Cómo es tu relación con Pablo, aka pcz, tu productor de confianza? ¿Cómo es vuestra dinámica de trabajo?
R: Pablo para mí es mi hermano. Es una persona a la que puedo llamar y sé que va a estar. Puedo pedirle cualquier cosa y sé que va a estar, y yo para él lo mismo.
Cuando llegué a Madrid, no tenía aquí una persona de total confianza. Conocía gente, pero no tenía a alguien así. Lo conocí porque un amigo en común hacía música y quedábamos en casa de Pablo.
Una vez que nos conocimos, él ya había producido antes, pero ninguno de los dos estaba todavía en el punto de decir, ‘vamos a hacer música en serio’. Un día decidimos juntarnos y desde el minuto uno empezaron a salir cosas. Pablo empezó a hacer cursos, a investigar por su cuenta y a fliparse con la música igual que yo. Llegó un momento en el que nos pusimos a hacer el EP.

He coincidido con Pablo en diferentes casas y estudios durante todo este proceso… desde su primera casa, pasando por otros espacios donde empezamos a sacar más música, hasta el estudio que tenemos ahora, que ya está bien montado y donde estamos trabajando a muerte.
Pablo es parte de Defrutos. Le deseo lo mejor porque es buenísimo.
Preguntas relámpago ⚡️
¿Cuáles son tus influencias musicales actuales?
R: Dentro de la escena española, que es lo que más consumo, te diría Bon Calso, UGLY y mvrk. Estoy escuchando muchísimo a UGLY y también he quemado bastante a mvrk. En general, escucho un poco todo el panorama urbano.
¿Con qué artista te gustaría colaborar?
R: De cara a un futuro, Bon Calso sería la hostia. Y de cara a un futuro cercano con cualquiera de los que te he dicho antes.
¿Qué prefieres: el estudio o el escenario?
R: Depende del momento. El estudio me encanta, pero hacer conciertos también. Te diría que 50-50.

Con 3 palabras o una frase, ¿cómo definirías el tipo de música que haces?
R: Una palabra: vibra.
¿Qué canción de tu carrera recomiendas para la gente que no te conozca?
R: Te voy a decir tres porque, si no, es muy complicado… Ojitos Platino, Foxxxy, con Naddot, y, para variar un poco, una que voy a sacar ahora justo que se llama Erasmus, que sale en noviembre.
¿Qué objetivos sientes que todavía tienes pendientes como artista?
R: Vivir de esto. Vivir al cien por cien de esto.
Después de tu último lanzamiento, ¿qué es lo próximo que te espera? ¿Hay algo que puedas adelantarnos en exclusiva?
R: Voy a cerrar el año con singles, eso seguro. En octubre voy a sacar un adelanto de lo que será un EP que voy a hacer, que creo que será yo solo junto a mi productor y sin colaboraciones.
Serán seis canciones y tendrán ese sonido más orgánico del que te hablaba antes.
Y de cara a marzo del año que viene habrá otra cosa que todavía no puedo adelantar demasiado, pero sí que hay movimiento y estamos preparando lo que viene.




