Saiko rinde homenaje al reguetón clásico en «LOS ANGELITOS»

LOS ANGELITOS es un disco que no pretende descubrir un nuevo camino, sino recorrer uno ya conocido con la seguridad de quien entiende su recorrido. Saiko apuesta por recuperar la esencia del reguetón de los años dos mil, desde el respeto por un sonido que ha marcado una generación y que hoy vuelve a ocupar un lugar central en la música urbana.

Portada de LOS ANGELITOS

Con una selección de colaboraciones que convertían cualquier resultado en un reto de expectativas, el álbum consigue mantenerse fiel a su propuesta. Es un trabajo sólido, accesible y especialmente disfrutable. Su mayor acierto está en comprender que rendir homenaje a un género no consiste en repetir sus fórmulas, sino en respetar los elementos que lo hicieron crecer y adaptarlos a una identidad propia.

El camino que marca el disco ya podía intuirse desde su primer adelanto, Dios los Bendiga, un tema que funciona como una declaración de intenciones y como el tráiler perfecto del proyecto. La canción no solo presenta la estética y el sonido que dominarán el álbum, sino que establece desde el inicio una conexión directa con la raíz del reguetón clásico gracias a la presencia de Tito El Bambino, una de las figuras fundamentales para entender la evolución del género. La elección de este primer lanzamiento resulta especialmente acertada, es una forma perfecta de situar al oyente en el universo que Saiko quiere construir. El resto del disco sigue esa misma línea, recuperando estructuras, ambientes y códigos reconocibles de aquella época dorada del reguetón, pero reinterpretados desde la mirada de una generación que ha crecido escuchando esa música y que ahora busca devolverle protagonismo.

Aunque algunos temas sacan los pies del tiesto, acercándose algo más al archiconocido neoperreo, el tracklist casi en su totalidad es reguetón dosmilero. Nombres como Chencho Corleone, Wisin, Yandel, Jowel y Randy, Jory Boy, De La Ghetto, Gotay, Zion y el propio Tito El Bambino aportan estatus, peso y consistencia al disco. Es imposible errar en lo musical cuando vienes acompañado de pioneros que dominan el género que pretendes interpretar.

Esto lejos de quitarle mérito a Saiko, reconoce su labor y la de su equipo, pues no debe ser fácil juntar a tanta estrella en un mismo proyecto, menos aún de estas características. El resto de artistas que colaboran en LOS ANGELITOS, aunque no comparten espacio con los pilares del reguetón puertorriqueño, sí coinciden en números y escenarios: Yung Beef, Pablo Chill-E, Kidd Voodoo, Raul Clyde, Xiyo y Fernandezz, entre otros, aportan un contraste que eleva la categoría del álbum.

Se trata de un proyecto con una identidad muy marcada, la ya icónica cadena de LOS ANGELITOS que Saiko se colgó al cuello con el lanzamiento del primer adelanto, protagoniza la portada del LP. Los videoclips y visuales, aunque con simpleza, también cumplen con la labor de contribuir en la atmósfera Y2K que envuelve este universo.

En definitiva, LOS ANGELITOS no busca situar a Saiko como un artista que reinventa el reguetón, sino como alguien capaz de entender su legado y darle una nueva lectura desde el presente. El álbum funciona precisamente porque no intenta competir con una época que ya tiene sus propios referentes, sino dialogar con ella. Saiko recoge los códigos de una generación, los mezcla con su propio lenguaje y demuestra que un sonido tan asociado al pasado todavía puede encontrar nuevas formas de conectar con el público actual. Más que una vuelta atrás, el proyecto se siente como una reivindicación.

Pedro Romero
Pedro Romero
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