Agorazein, el regreso de un colectivo que nunca murió

En el décimo aniversario de Siempre, los madrileños vuelven a los escena urbana para revolucionar a sus fans

Siempre, un título corto que, contra todo pronóstico, indicaba un final inminente para la agrupación formada por C. Tangana, Sticky M.A., Jerv.AGZ, I-Ace y Fabianni en noviembre de 2016. Fue el nombre que recibió el trabajo más sólido y profesional del colectivo madrileño cuando se encontraban en su punto álgido, con el rap español a sus pies y que definió el fin de una era marcada por bolos, vanguardia e innovaciones en la escena.

Para cerrar el círculo y convertir ese punto y seguido ambiguo en un punto y final casi rotundo, Agorazein suma libro, pop-up y cuatro conciertos en la capital que tendrán lugar en el Movistar Arena los días 15, 16, 17 y 18 de noviembre bajo el nombre de AGZ.Siempre a modo de una reunión histórica que llevaba sin darse desde el Primavera Sound de Barcelona en junio de 2017, momento en el que los integrantes decidieron seguir sus carreras de manera individual a través de caminos distintos.

Un aniversario cargado de regalos

PARA. SIEMPRE, el libro autoeditado por el colectivo y con una sola tirada limitada se ha convertido en el máximo estandarte de su nuevo merchandising con motivo del décimo aniversario y su próxima reunión en el que se dan encuentro fotografías de sus cinco años en activo y otros documentos gráficos que reúnen el espíritu casero y transgresor de una de las etapas más importantes para el rap y el trap español.

Con motivo de su presentación, los días 17 y 18 de octubre se llevó a cabo una pop-up en el Espacio V22 de Madrid con los productos lanzados para sus conciertos y algunas de las fotografías incluidas en su libro en los que vemos a unos jóvenes raperos en algunas de sus facetas más cotidianas, excéntricas y exitosas durante sus años de gloria.

La sorpresa llegó el día 18 cuando C. Tangana, Sticky M.A. y ANTIFAN dieron un pequeño concierto sorpresa en la Calle de Vallehermoso, frente al Espacio V22, tras haber hecho un anuncio muy discreto en su cuenta de Instagram con el mensaje de: «A las 19:00 en la pop-up, es para una cosa» Esa misma mañana.

La energía que desprendían logró colapsar la calle mientras que los fans que acudieron por curiosidad rodearon al vehículo sobre el que cantaron los integrantes. Agorazein presentó en este momento su nuevo single titulado King Kong que aún no está disponible en plataformas pero que ha sido un regalo más dentro de este aniversario por si todo lo demás hubiese sabido a poco, aunque no se puede confirmar que este nuevo trabajo vaya acompañado de otro más grande.

En apenas dos días, la exposición temporal se convirtió en toda una experiencia inmersiva tras diez años de silencio en la que aquellas personas que lo vivieron en directo pudieron rememorar una de las épocas más brillantes del under español y los que no estuvieron presentes destaparán una caja llena de recuerdos que ayudan a comprender el inicio de una escena que hoy está más viva que nunca gracias a todos los herederos que se inspiraron en los chicos de Agorazein e incluso de sus propios miembros.

Crema, la primera piedra de Agorazein

C. Tangana, leyenda absoluta del trap en castellano que consiguió llevar más allá de sus fronteras el aire castizo y chulesco de Madrid a través de discos y conciertos superventas es, probablemente, el miembro que más exposición consiguió tras la disolución y ese siempre-no siempre que rezaba su último proyecto.

Antes de convertirse en una estrella internacional, comenzó su trayectoria dentro del freestyle en 2006 bajo el pseudónimo de Crema y publicó dos proyectos pequeños llamados Ego y Desde la octava ventana del bloque, ambos en 2007. Pero fue al año siguiente cuando publicó Agorazein, su primer disco, que además estaba autoproducido, y del que extraería el nombre para el colectivo que este año vuelve a los escenarios.

Portada de Agorazein, primer álbum de estudio de C. Tangana como Crema

Agorazein viene del griego y quiere decir algo así como andar sin rumbo, salir de casa sin una idea concreta, holgazanear… o también hacer vida en la plaza con amigos, tenderos y vecinos. De esta manera, Antón Álvarez — nombre de pila de C. Tangana — cambiaba el ágora ateniense por cualquier plaza madrileña, o incluso española, en la que los jóvenes se pueden recrear a la espera de un futuro mejor en un espacio que no promete estas expectativas.

La propuesta del cantante no solamente se integró en el nuevo movimiento del rap español que protagonizaron en la segunda década de los 2000 artistas como Mala Rodríguez, Nach o SFDK, sino que superó su calidad, a pesar de que, en ese momento, la fama no le dio la razón.

El estilo de Crema fue poco a poco adquiriendo una mezcla que distaba mucho del estilo clásico que se estaba llevando a cabo en España gracias a su visión única y producción vanguardista con toques de soul y jazz. Estas innovaciones que nunca han abandonado al rapero han sido las responsables de crear una marca inigualable en la música española que han mantenido su imagen de uniqueness intacta hasta el día de hoy.

Del barrio al escenario

En el mismo año en el que se publicaba Agorazein nacía el colectivo homónimo formado por Sticky M.A. — por aquel entonces Manto —, Jerv.AGZ (Jerva), I-Ace (Blanco), C. Tangana (Crema), como MC’s, y Fabianni como DJ y productor. Un soplo de aire fresco que escaló puestos poco a poco en el underground madrileño y que dio su primer puñetazo sobre la mesa con Kind Of Red (2011), un disco de 15 temas que hablaba justamente de lo que se podría esperar: las dificultades del barrio, la figura del hustler e ingeniosas referencias al mundo del cine.

Y el mismo año que salía a la luz Kind Of Red, Crema cambiaba su identidad musical por la de C. Tangana: la C extraída de su antiguo a.k.a y Tangana como sinónimo de escándalo o pelea. Se trataba de un cambio natural como reflejo de una evolución personal del chico adolescente que trataba de ganarse la vida con la música y el joven que tiene unas inquietudes más marcadas, ambas etapas separadas por un tiempo de menor creatividad, según explicó él mismo.

Pero, a pesar de no tener una repercusión nacional sólida, Agorazein comenzaba a respetarse en los círculos del hip hop y el rap, sobre todo en Madrid y en los medios incipientes dedicados a la música. Su primer disco tenía como base el estilo convencional de estos géneros en España, pero ya apuntaba maneras de querer distinguirse del resto. Aún así, como colectivo que es, conocían sus diferencias y no dejaban de definirse como un grupo de chavales que comparte inquietudes y gustos, cada uno a su manera.

Y siguiendo esta filosofía, es imposible obviar la evolución paralela de C. Tangana como consolidación de un rapero en solitario. Al año siguiente publicó su segundo álbum de estudio con su nuevo pseudónimo titulado LOVE’S para el que también colaboró Agorazein en su construcción y puesta en escena, aunque es a partir de aquí cuando el rapero comienza a comprender la manera de crear su propia imagen de marca más allá de las canciones.

Hasta la salida de Alligators (2014), C. Tangana vivió una época de aislamiento y con menor presencia en los directos del colectivo. Pero después de esto, continuaron grandes conciertos y colaboraciones, como su salto al mundo comercial con la colaboración de Reebok o conciertos en la sala Joy Eslava — en el que consiguieron reunir aproximadamente a 500 personas — que empezaron a demostrar la fuerza que empezaban a adquirir como grupo en la escena urbana.

Agorazein en la sala Joy Eslava (2013), imágenes de UMOMAG

Siempre, el último paso en firme del colectivo

Amado por muchos y criticado por unos pocos, Siempre (2016) fue el segundo disco de Agorazein que marcó un final tras su gira en 2017. Alejados del primer rap que los unió, el proyecto estaba muy por encima del anterior en cuanto a producción, sonido y ritmos que incluso llegó a ser un preludio de las carreras que les esperaban a cada uno de ellos.

El estilo de C. Tangana cada vez estaba más cerca de lo que sería en un futuro y consigueron reunir temas más melancólicos como Guadalupe y 100K pasos con otros más enérgicos como To Pue’ Ser o Panini en un solo trabajo que dejaba atrás el rap de finales de los 2000 para entregarse al trap que comenzaba a tener más influencia en España y del que ellos tuvieron una gran responsabilidad como uno de los pioneros en el país.

Siempre se presentaba como un disco con influencias del rap norteamericano, sonidos electrónicos e incluso indies y un mosaico de estilos que cada miembro abanderó dignamente tras diez años en el mundo de la música. Algunos fans no lo recibieron bien por lo alejado que estaba de su sello original, pero en su décimo aniversario es el máximo estandarte de su estilo, no solo por su calidad, sino también por haber introducido los elementos de un nuevo género urbano en español.

La gira Siempre Tour fue el adiós ambiguo que el colectivo dio a sus seguidores tras más de cinco años juntos para comenzar caminos por separado: C. Tangana se ha convertido en uno de los cantantes más influyentes del mundo hispano y se ha introducido en otras disciplinas como el cine, la producción y la publicidad, Sticky M.A. se siguió sumergiendo en el trap y el R&B alternativo con cinco álbumes de estudio en solitario y uno que está aún por venir, I-Ace y Jerv.AGZ formaron ANTIFAN junto a Hartosopash, una banda de hip hop, post-punk y electrónica mientras que Fabianni continuó un camino más discreto como productor musical y beatmaker.

Pop-up de Agorazein en Madrid

Tras diez años de nostalgia, como el que espera una notificación con ansia y desesperación, Agorazein ha demostrado que sí, que el sol va a salir como cada día o, al menos, como en 2016 durante apenas dos meses que son más que suficientes para resucitar uno de los proyectos más ambiciosos y originales de la música underground patria porque, como rezaba un rapero madrileño, han cambiado la industria de un país entero.

Luisma Pérez
Luisma Pérez
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