Con su propia bandera y pasaporte, el nuevo país sonoro del rapero antes albaceteño y ahora neolandés, consuma un nuevo proyecto con una señas muy claras: no parar de probar y sin ego en el proceso. Por ello, nos adentramos junto a él en un viaje que empezó en 2023, con el sencillo homónimo del álbum.

El post-lanzamiento
P: Para empezar, un poco, ¿cuáles han sido las sensaciones de esta primera semana de lanzamiento?
R: Muy bien, tío. La verdad es que estoy súper contento. Tenía ganas de soltarlo ya y ahora es como una relajación un poco tensa por todo lo que viene, pero muy bien.
P: Bien. ¿Sigue intacta esa pasión después de tantos años de carrera?
R: Sí, o sea, yo creo que ahora mismo puedes llegar a un punto en el que se vaya todo a la mierda y como que esa pasión te cueste recuperarla. O puede haber un punto en el que sientas que te estás enamorando a través del proyecto y yo creo que estoy ahora mismo en ese punto.

Sobre el álbum…
P: ¿Cómo fue la evolución del concepto desde El Neolandés, el single que sacaste en 2023? Para mí tiene varios elementos que fuiste dividiendo durante el álbum. ¿Cómo evolucionó ese concepto hasta el proyecto final?
R: Pues es que El Neolandés fue un concepto que salió hablando con los colegas en su momento, cuando éramos nueva ola o creíamos que lo éramos y me hizo gracia traerlo a día de hoy. Después de tantos años haciendo música como el último proyecto, es como que seguir considerándome nueva ola y me hizo gracia.
Entonces, todo el universo de El Neolandés, el concepto y todo eso ha venido muy fácil porque han sido tres años que sin querer se ha ido cogiendo un sonido, ha ido evolucionando todo hasta que al final hemos hecho el álbum.
P: ¿Cómo fue el proceso creativo con Soke y The Iconics, que son los productores principales, aunque también están Rayiz y Toni Anzis? ¿Cómo fue trabajar con cada uno de ellos y qué aportó individualmente?
R: Bueno, el primero con el que me junté para esto fue Toni Anzis, que hicimos el tema de Ptazeta ahí en 2023 y lo terminamos con ella en 2025. Después de eso, quería salir un poco de donde estaba cómodo, hablé con Rayiz, las cosas fueron surgiendo a raíz de quedar con Soke y de ir hablando con Zeballos. Él me puso en contacto con The Iconics, como que todo ha sido muy orgánico.
Realmente , yo creo que todos los productores que hay en el álbum se han adaptado perfectamente al proyecto. Han entendido desde el primer momento cómo quería hacerlo y han pillado el sonido que necesitaba.
P: Como canario, me hizo ilusión ver a Ptazeta. No me lo esperaba para nada, porque para mí es como de las caras más visibles de la música canaria, pero la gente siempre la infravalora un poco en comparación con Quevedo o Cruzzi. Quizás porque en este país cuesta que a una mujer se le valore bien y es la única mujer del proyecto. ¿Qué te transmite Ptazeta, qué energía tiene?
R: Me parece increíble y es una tía a la que respeto un montón que tiene una trayectoria que flipas, creo que ella ha hecho ha hecho cosas por el género que son para respetar.
A nivel de música y persona, admiración absoluta. Se puede meter en cualquier género que la parte siempre, o sea, es que no falla nunca.
Pero sí, podría sentirla infravalorada porque me parece tan la hostia que tendrían que estar sus temas en “Top 50 Global” siempre, pero creo que es una artista súper bien posicionada.
P: Bueno, cuéntame un poco de los demás colaboradores del proyecto: Juancho, Natos y Waor, Zeballos. ¿Qué granito de arena aportó cada uno?
R: Coincidimos componiendo para el proyecto de otro artista y ahí empezamos a hablar. Al final fue como: “oye, mira, tengo este tema que empecé con Soke y si te cuadra”. En principio, quería contar con él para que me echase una mano en composición. Luego, con Natos y Waor llevamos hablando un montón de años y hasta que, finalmente, nos juntamos por primera vez en marzo o en abril.

Con todos eran como cuentas pendientes que teníamos de hace un montón de tiempo, menos con Juancho. Fue algo que surgió y lo hicimos.
Hicimos creo que tres ideas y al final, nos terminamos quedando con esta, es una locura. Con Zeballos igual nos juntamos en 2025, aunque nos conocemos hace un montón de años, hicimos un tema súper guapo que no salió nunca. Una vez que tenía el proyecto ya más encarado de sonido, coincidimos en un festival y nos juntamos. Todo muy orgánico, muy fluido y muy fácil. Ahora escucho El Neolandés y no hay ninguna colaboración que sea mi favorita porque todas están al nivel, me parece que han hecho que el proyecto sea redondo.
P: ¿Cómo decidiste la estructura del proyecto? Porque me gusta bastante como al principio me parece que eres más íntimo, por ejemplo con el piano de Ballon d’Or o como que empieza como el mar calmado. Después en Enemies, empiezas como a subir un poco ya empiezas a frontear un poco, más agresivo. ¿Por qué ese orden específico?
R: El álbum empieza con energía y se va diluyendo un poco. Y en la mitad del álbum cuando vuelves a estar un poquito más relajado, te tira para arriba, pero luego otra vez termina calmado con El Caribe en Navidad y con Donde tú estés.
Me pasa con el álbum que lo empiezo a escuchar sintiendo que soy el puto amo y cuando termina el álbum, siento con una energía muy bonita, como te lleva al vientre de tu madre. Que te lleva a un sitio muy guay, un sitio placentero y con una sensación súper agradable, pero a la vez como que te vuelve a pedir empezar con la energía de Galope Galope. Por primera vez, he escuchado el álbum todo entero y me ha pedido volver a empezar a escucharlo.
No hay nada mejor. Es como que conforme terminas de ver una peli y dices “me la vería otra vez”, pues con el álbum, a mí al menos cuando lo he escuchado entero, me ha pasado.

La influencia Y la industria
P: Me gustó mucho la metáfora del vientre de tu madre. ¿Qué opinó tu madre cuando lo escuchó?
R: Mi madre es súper fan. Mi familia en general, pues muy emocionados. Ellos me apoyan en todo, vienen conmigo a todo lo que pueden y llega un punto en el que por un lado, les da igual lo que sea porque lo van a escuchar igualmente, pero por otro lado, cada vez son más críticos. “A mí me gustaba más esa canción cuando hacías este rollo cuando tal” lo dicen mucho, entonces está guay. Ten en cuenta que son personas que no tienen nada que ver con todo y que soy como su única referencia o puerta de entrada hacia hacia el género.
P: ¿Alguno de tus padres te inculcó el amor por la música y el rap o fue más autodidacta?
R: Fue por mi cuenta, en mi casa siempre ha habido música, pero eso vino más por parte de mi hermano y de mi primo mayor. Mi hermano me saca cinco años y mi primo mayor, unos diez. Hubo una época en la que vivimos juntos con mi primo y me empezó a poner ahí música que yo no sabía que existía. Me ponía Molotov, me ponía Mucho Muchacho y claro, para un chiquillo que no sabía que se podían decir estas palabras y soltarlas de esa manera con esas expresiones. Me chocó mucho tío y me hizo mella.
P: Como dijiste antes, pero no eres un rapero al uso. Creo que el mejor adjetivo que te puede poner alguien es lo camaleónico que eres. ¿Dirías que hay algún género todavía que te falta por experimentar?
R: Pues no lo sé porque al menos para sacar música como artista, creo que me está gustando mucho la evolución de lo que estoy haciendo y hacia dónde voy. Luego, a nivel de composición, sí que me veo haciendo cualquier género, quitando algunos que no he tocado en mi vida. Ayer estuve componiendo para otro artista, hicimos un pedazo de rumba increíble. Me veo dentro, al menos, con capacidad para probar cualquier cosa ya sea que me guste más o me guste menos, es distinto.
P: Los ritmos de la industria ahora te exigen todo el rato sacar música constante cada mes. O cada dos meses. Por el nivel de atención que tenemos, nos aburrimos de las cosas, por ejemplo, los proyectos tienen para la gente, en general, una vida de dos semanas o tres semanas.
R: Me causó muchísima ansiedad en su momento y es verdad que ahora es como que he tomado la determinación. En los dos últimos años, saqué el disco de Lo Que Nos Queda de Guapos en 2024 y saqué un EP cortito en verano de 2025. Luego, pues hacer algunas colaboraciones, pero no me he preocupado por eso de “tengo que seguir vivo en las redes” o “tengo que hacerle saber a la gente que estoy trabajando”.

Una vez que lo saques, lo van a valorar igualmente. Entonces, eso también me quitó bastante presión.
Me quité un poco de todo. Primero, porque me pareció que no era sano necesitar estar en las redes sociales, solo por demostrarle a la gente que yo seguía ahí y como necesitar su valoración. Segundo, porque había una parte de mí que pensaba “tú sigue trabajando a tu marcha y a tu ritmo” que así realmente tienes que valorar tu trabajo.
P: El contraste de Lo Que Nos Queda de Guapos con El Neolandés, en cuanto a la apuesta por talentos que en 2024 estaban subiendo un poco, y que ahora están en 2026 ya están consolidados como MVRK. Ahora apuestas más por las caras consolidadas. ¿Te gusta valorar en su justa medida a cada artista?
R: Hace tiempo que no es importante el tema de los números, he colaborado con peña que a lo mejor no está tan popping, pero que me flipa. Este año he sacado temas con C. Eme o el Neo KB que son chavales, pero que son durísimos y a mí me molan un montón. En el caso de MVRK y Vera GRV, pues es que se dio la suerte de que luego se pegaron. A Vera la nominaron a un Grammy, o sea, que son cosas que son la hostia.
Cerrando El Neolandés
P: ¿Hubo alguna canción que te rompiste más la cabeza al hacerla?
R: Sí, con Ballon d’Or y Enemies. Hice los dos temas al principio del todo y se me quedaron a medias. Como me las dejé tanto tiempo a medias, fui avanzando con otros temas y le puse más foco a eso. Luego, cuando tuve que volver a esos temas para terminarlos, me costó un montón porque yo estaba en otro punto del proceso creativo del álbum. Pero a la vez sabía perfectamente que las tenía que terminar porque me parecían increíbles.

Una pieza fundamental del proyecto ha sido Piqueras que es compositor y se ha venido conmigo al estudio a rescatarme muchas partes. Ha aportado topline, me ha aportado ideas y nunca había probado tener un compositor.
Siempre lo había hecho yo para otra gente y ha sido increíble porque te ayuda a ir a sitios adonde tú no irías. Tienes un modus operandi, tienes tus melodías en la cabeza y tú haces las cosas de tu manera. En el momento en el que dejas el ego de lado, tanto en la música como en todas las cosas de la vida, todo fluye mejor.
P: Como rapero, ¿crees que las raíces del rap como un poco reivindicación social sigue vigente en España? ¿O crees que la faceta ya más musical está opacando eso?
R: Creo que lo que es el rap sí que surgió de eso, de la necesidad que tenía la gente de expresarse y de decir con qué cosas no estaba a gusto. Creo que eso puede seguir vigente ahora mismo con ciertos artistas, pero creo que ya el rap no es tan abanderado por eso. Hay mucha gente que lo hace, pero creo que la música ahora ya va por otro lado.
Que está guay como medio reivindicativo por supuesto, porque la música la escuchan los chavales y cada uno puede defender sus ideales y mostrarlos. Siempre me he mantenido más al margen. La gente puede pensar que es por no pillarme los dedos, pero ha sido porque tampoco soy yo nadie para decirle a la gente cómo tiene que pensar y que lo correcto.
P: Siempre hablamos de sueños grandilocuentes y demás como, por ejemplo, quiero llegar a ser el mejor cantante y llenar un estadio. Pero a mí me gusta utilizar el concepto “microsueño” como el sueño más cercano que estamos cerca de cumplir. ¿Cuál dirías que es tu próximo microsueño?
R: A ver, tengo muchos sueños relacionados con mi vida personal, mi familia, lo que quiero de mí, de mi futuro y todo, pero a nivel profesional no sé seguir componiendo para otros artistas verme en terrenos en los que no pensaba que me podría ver.
Me veo como un tío con los pies en el suelo, tipo pasito a pasito.
Mi carrera está guay y yo voy a seguir apretando siempre y voy a seguir siempre trabajando, todo el tema de composición sí que me está descubriendo un mundo completamente nuevo. Me tiene como un niño con zapatos nuevos porque estoy haciendo cosas que nunca habría esperado que podría hacer. Y me lo paso muy bien, valoro mucho el divertirme haciendo música, no siento ningún tipo de presión. Todo el rato currar con esa intención de divertirme. Entonces, para mí poder seguir componiendo y que eso se haga con más artistas.
P: ¿Cómo quieres que sea tu legado?
R: No sé, me gustaría que me recordaran como un buen tío, una persona con la que han currado bien y que realmente les he sumado a sus proyectos, que han disfrutado en los míos y ya está. Me gustaría mucho que esas personas sintieran que yo he cambiado algo en ellos, que han aprendido algo de mía, así igual que yo he aprendido cosas de ellos. Porque al final es lo que te llevas de la gente con la que curras o de las personas de relaciones.
De todo lo que te llevas, aprendes de las cosas buenas y las cosas malas, también aprendes de eso. Me molaría que la peña hubiese sacado algo bueno de haber compartido ratos conmigo. De una charla que hayamos podido tener después de un concierto. Alguna vez que hayamos hablado por mensaje directo porque me has dicho que ahora está pasando una etapa súper chunga y justo vi ese mensaje y pudimos hablar.
Creo que la gente tenga un buen recuerdo de mí sería el mejor legado que podría dejar. Ya sea que cuando escuchas una canción mía te lleve a un sitio que tú con tu pareja, pero que cuando te acuerdes de mí tío te traiga cosas buenas.




