El primer disco del artista canario que se tropieza, pero nunca deja de avanzar
Lucho RK presenta SORDO DE UN PIE, su primer álbum de estudio, como una forma muy personal de entender el avance. Para el artista canario, crecer no implica hacerlo sin cometer errores, supone asumir los tropiezos, aprender de ellos y continuar adelante. Bajo esa premisa, el cantante reivindica la imperfección como parte natural del recorrido y transforma las dudas y los fallos en una fuente de aprendizaje. Un disco que habla de seguir moviéndose, incluso cuando uno siente que avanza cojeando.

El proyecto, publicado el pasado viernes 9 de octubre, reúne 15 canciones y un outro, con una duración total de 45 minutos, y cuenta con tres colaboraciones: Sech, Alleh y Daniela Garsal. El disco combina los ritmos de reggaetón y el estilo romántico que caracterizan al artista con una notable versatilidad en temas que incorporan sonidos caribeños, texturas de afrobeat y matices electrónicos. Una propuesta construida junto a productores como Casta, Juacko, Botlok, Garabatto, y Blvck Reyes.
Este LP ha sido un proyecto trabajado y esperado a partes iguales por el artista y por sus seguidores. La espera que ha rodeado al álbum se convierte en parte de la historia que Lucho RK ha querido transmitir, cometer errores no impide evolucionar, y aquellos tropiezos que a veces se perciben como algo negativo también forman parte del camino. De ahí que el artista se haya propuesto seguir bailando, incluso cuando se tropieza.
Más estilos, ¿mayor personalidad?
El álbum transita con soltura entre el reggaetón, el pop, el afrobeat o la electrónica, y encuentra en esa amplitud uno de sus mayores aciertos. Canciones como LOLA, un bolero atemporal; RESACA EMOCIONAL junto a Daniela Garsal; o QUERIDO TIEMPO, un tema dedicado a la nostalgia de volver a nuestro sitio, muestran una faceta más íntima y reflexiva, mientras que temas como RETRICA, el focus track del disco; SENTADILLA, junto a Sech; o VAMOS PALLÁ junto a Alleh reafirman su esencia más bailables, pensadas para conectar y agradar a su público.
Sin embargo, esa misma ambición sonora plantea una de las principales preguntas del disco: si tanta diversidad termina por reforzar la identidad del artista o si, en algunos momentos, dispersa la propuesta. Hay cortes que destacan por tener una personalidad muy definida, como el interludio que da nombre al álbum, pero otros se quedan a medio camino. No son malas canciones, pero sí piezas que, dentro de un tracklist de 16 temas, necesitan más escuchas para distinguirse del conjunto.
La estructura del álbum también es uno de sus puntos más discutibles. La alternancia entre canciones íntimas, temas de pista y colaboraciones aporta dinamismo, pero en determinados tramos la transición entre registros se siente algo brusca. El disco gana cuando permite detenerse —al escucharlo varias veces llegas a conectar más con él—, aunque en algunos momentos el disco tira más de ritmo y energía que de un concepto sonoro bien definido.
Emilio van Gogh
La portada del disco es una de las decisiones más acertadas del proyecto, el artista reinterpreta el célebre Autorretrato con la oreja vendada de Vincent van Gogh, pintado en enero de 1889 tras el episodio en el que el artista holandés se cortó parte de la oreja izquierda tras una discusión con Paul Gauguin. En aquella obra, Van Gogh se retrató con la herida aún visible, transformando un momento de dolor en una determinación de seguir pintando pese a todo.
Lucho recupera esa idea y la traslada a su propio mundo, sustituye el rostro del pintor por el suyo y convierte la imagen en una metáfora perfecta de su primer álbum. Así como Van Gogh decidió seguir creando después de su crisis, el artista canario acepta los errores y los tropiezos que ha cometido en su carrera como una parte más del camino. Un detalle interesante de la portada es que ha sido creada a mano por el rapero EAZYBOI.

SORDO DE UN PIE TOUR 2027
El artista ha anunciado una gira por 12 ciudades españolas, que incluye el muy esperado concierto en su isla natal. Para el artista, acompañar su primer proyecto de larga duración con un concierto en el Gran Canaria Arena tiene un significado muy especial. En 2024, un joven Lucho actuó como telonero de uno de sus grandes amigos, Quevedo, en este mismo recinto. Dos años después, el artista regresará como intérprete principal, confirmando la rápida pero sólida trayectoria que está construyendo. La gira pasará por ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga o Bilbao, entre otras. La venta general de entradas comienza el jueves 15 de octubre en su web.
SORDO DE UN PIE no es un álbum perfecto, pero sí honesto, trabajado y marcado por unos tropiezos que forman parte de su historia. En su conjunto, deja claro que Lucho RK está construyendo algo propio a base de aciertos, errores y muchas ganas de seguir bailando.




