El regreso esperado del trap portugués
Sippinpurpp es uno de esos casos que desmontan el tópico de la carrera meteórica y lineal. El artista portugués lleva activo desde 2017, una eternidad si hablamos de la escena urbana, donde muchos nombres aparecen y desaparecen en cuestión de meses.
En ese tiempo ha transitado prácticamente todos los códigos del género: el trap que define su identidad, incursiones en el drill cuando el sonido empezó a endurecerse en el continente, incluso rap o reguetón. Lo verdaderamente llamativo de su trayectoria no es solo la amplitud de registros, sino la pausa inesperada que decidió tomarse. En pleno momento de crecimiento, con cifras sólidas y una comunidad fiel, desapareció durante dos años.

En 2019 publicó 3880, un proyecto que consolidó su nombre dentro y fuera de Portugal. El álbum incluye temas que superan los ocho millones de reproducciones en Spotify, cifras que para un artista de su contexto no son anecdóticas. Aquel lanzamiento confirmó que no era una promesa pasajera, sino una figura capaz de sostener números y discurso.
Sin embargo, su trayectoria posterior rompe otra lógica habitual de la industria. Mientras muchos artistas capitalizan un pico de popularidad para escalar aún más, sus estadísticas han ido descendiendo año tras año. Lo paradójico es que esa caída en reproducciones no ha venido acompañada de una bajada en la calidad. Más bien al contrario.

Su sonido se ha vuelto más pulido y mejor producido. Hay una madurez evidente en la construcción de su sonido. En un mercado que premia la inmediatez, su evolución artística parece ir en dirección opuesta a la dictadura del número, demostrando que crecimiento creativo y éxito comercial no siempre avanzan al mismo ritmo.
El sample favorito
Nada más darle al play seguro que algo de Telefone te resulta familiar, ese primer verso que se escucha de fondo en inglés, y los primeros acordes. Se trata de Kiss me thru the phone, el icónico tema de Soulja Boy. Seguramente sea una de las canciones más sampleadas de la historia, más concretamente en la música urbana.
Sin ir más lejos su homónimo español: Ynestrosa —con quien tiene dos colaboraciones—, también ha usado el mismo sample.

Telefone está a medio camino entre un sexy drill y un trap melódico. Lo mejor del tema son los coros pegadizos y envolventes. Aunque no entiendas ni una palabra de lo que dice Sippinpurpp, te vas a pasar el día entero tarareando el estribillo del tema. La barrera del idioma no supone un problema a la hora de disfrutar de Telefone, la atmósfera del sencillo está tan bien construida y la canción es tan buena que ni siquiera te paras a pensar en el portugués.




