Mvrk deja huella en Málaga

La Sala París 15 sigue temblando tras su concierto

Entre flashes, saltos mortales y bufandas del Rayo Vallecano, Mvrk aterrizaba en Málaga el pasado sábado con su gira PÓRTATE BIEN!, una cita muy esperada por la ciudad que tuvo lugar en la sala París 15, llenándola casi al completo.

Lo que consiguió el joven madrileño este 10 de enero fue, sin duda, un hito en el panorama urbano. A pesar de no agotar todas las entradas —algo que sí ha logrado en el resto de fechas—, la acogida fue espectacular. La cola, que se formó horas antes, daba la vuelta a la calle donde se encontraba la sala; al abrir las puertas, la avalancha fue brutal, ya que todos querían asegurarse de ver bien al artista y no perderse ni un solo detalle de la noche.

Tras una hora de espera, los focos se apagaron. Una sirena estridente y unos visuales brillantes, precedidos por un breve silencio, avisaban de que estábamos a punto de escuchar please behave radio en directo y, seguidamente, las primeras notas de YOTMB y la imagen de Mvrk saliendo entre bambalinas trajeron consigo una oleada de saltos y coros que no cesaron hasta el final del evento.

El concierto transcurrió con una calidad de sonido impecable que, junto a los repentinos pogos, hacía temblar la sala al completo. El golden boy mantuvo la energía triunfal que había creado con su entrada con temas como algo nos olíamos, JETLAG o NoSTOi, y aunque parecía imposible que fuera a más, la multitud seguía creciéndose con él.

A esta línea le siguieron byeBYE, zigzag o CONFÍO DE +, entre otros temas del álbum, que se alternaban con colaboraciones ya emblemáticas de su discografía como Cuerpos, junto a Bon Calso, o Tiendas, con Raul Clyde. Cabe destacar que, aun siendo un show sin artistas invitados u otras sorpresas, se sostuvo indiscutiblemente gracias a la puesta en escena y la vivacidad de Mvrk sobre el escenario.

Con tranqui mamá introdujo en el clímax de la noche. Llegó como uno de esos momentos mágicos en los que te das cuenta de todo lo que has conseguido, y así fue para Marcos, que admiraba a su público malagueño cantar con la misma ilusión que él proyectaba. Siguiendo con ME FUI y DAMN, su colaboración con D. Valentino, la magia se mantuvo de forma abrumadora, con cientos de luces iluminando la sala al completo.

Cerca de la recta final, un fallo técnico, seguido por un desmayo en el público, provocó que el artista pausara brevemente el show para repartir agua y ayudar a los afectados. Esta “pausa de hidratación”, nombre con el que la bautizó el joven cantante, calmó el ambiente entre los asistentes e hizo que el espectáculo pudiera continuar sin ningún contratiempo mayor.

Con la tensión aún latente, Yo jamás y Niebla entablaron un momento de tranquilidad que dio paso a un pequeño agradecimiento por parte del artista: “Ya habéis visto que no soy de muchas palabras, pero muchas gracias, Málaga, de corazón”. El broche de oro lo pusieron sus dos colaboraciones con L’haine: suena COOL y HOT, que redistribuyeron por completo al público tras dos pogos desmesurados. Y, como no podía ser de otra forma, la calma sucedió a la tormenta con Linda Vida Pls Behave como un mantra que se movía al ritmo de los flashes del público.

Mvrk a oscuras, iluminado por los presentes

El cierre, como ya es costumbre, corrió a cargo de como enamorarme, una multitud haciendo saltos mortales y un reto por parte del artista: hacer el pogo más grande de toda la gira. Sus “directores de orquesta” se lo tomaron tan en serio que movilizaron a toda la sala hasta tres veces, terminando la noche de manera sobresaliente para Mvrk, que se marchó entre aplausos y con la energía por las nubes.

Este show finalizó como una prueba de la madurez artística de Marcos y del merecimiento del lugar que ocupa en el panorama, gracias a su presencia y a la solidez de su proyecto.

Marta Narváez
Marta Narváez
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