La inmediatez de la opinión

Ultimamente el debate de donde está la crítica y el periodismo musical en el urbano se lleva la atención de quienes se dedican a ello, siendo ya tópicos el intrusismo laboral, el alago constante a los artistas saquen lo que saquen y cómo el formato vertical afecta a todo esto. Supongo que parte del problema es que la industria ha movido tanto la escena musical que la crítica y divulgación se está quedando atrás, ¿o va por delante?

Corre, cuenta tu verdad

El lunes pasado Bby Demon publicó su disco Manual de Usura y los hooligans de Twitter (X) que conforman su club de fans se llenaron la boca de frase como que es el mejor artista de España o que es el proyecto del año. Parecen frases super típicas que se dicen demasiado, el problema es que el disco no lleva fuera ni una semana y estos comentarios empujan a un público que no ha escuchado nunca al artista a reproducir un álbum que de primeras sorprende y descoloca, ¿o me vas a negar que has necesitado mínimo cinco vueltas para entender algo?

Portada de Manual de Usura

Lo que realmente tira por tierra cualquier opinión sobre un proyecto son las afirmaciones rotundas que se dan a la mañana siguiente de que un disco de media hora vea la luz. No me malinterpretes, una opinión a primera escucha es completamente lícita, ¿pero qué pasa cuando eso es todo, cuándo esa opinión movida por la euforia de la novedad, el entusiasmo y las ganas de ser el primero que hable de él es todo lo que se dice?

¿Tienes prisa?

Hacer un guiso, ponerte moreno o aprender a conducir son cosas banales y cotidianas a las que se les da su tiempo y espacio para desarrollarse, entonces la duda recae en por qué la música no recibe ese espacio y tiempo. Aunque creo que la pregunta que me da mas miedo hacer es: ¿Hace cuánto que no escuchas un disco a fondo más de dos semanas? ¿Hace cuanto que no te sabes todas las letras de un tracklist, la intro de cada canción o le das un significado personal a un momento del disco?

Un poco de la gracia de conocer el sonido de un álbum es que se crea en quien lo escucha un contexto personal, es que le recuerde a una persona, a un sitio, a una tarde, a un viaje o a un momento especial. Que también lo puedes escuchar tirado en la cama y que te recuerde a eso, el punto es que de forma generalizada no se le da tiempo a la musica a generar cosas más allá de “suena chulo”.

Por un lado, por la saturación de las novedades constantes que derivan de querer implantar el formato TikTok en cualquier cosa que requiera una mirada publica para desarrollase. Básicamente, la necesidad constante de estar en el foco de atención del público, tanto de los artistas como de los que comentan su música. Y por otro lado, aunque esto igual es una opinión más personal que generalizada, siento que cada vez la música destaca menos, que todo suena igual, que se ha convertido en un flex hacer una canción en media hora que suene bien y sea facil de escuchar.

La cultura es un reflejo social

Una vocecilla me dice que esto está relacionado con la vuelta de los tacones altos, los desfiles de moda llenos de piezas básicas blancas y negras, las casas beiges minimalistas y la estética clean. Música fácil sin un mensaje que despierte conciencias, que oye, no está mal, no todo tiene que hacerte pensar y aportar algo culturalmente, el problema es cuando esto último se vuelve una minoría casi inexistente. Por causa o consecuencia de la rueda de la exposición mediática sumada a la inmediatez, que busca la innovación y estímulo constante, la música fácil es lo que más se escucha y todo lo que sale se escucha bajo las reglas de “me lo escucho un par de veces y ya he generado todas las opiniones posibles sobre ello”. Hacer una crítica a los pocos días de que haya salido un proyecto y pretender que sea algo más que una primera impresión es al disco lo mismo que el botox a un actor, quitarle todos los matices expresivos que tiene.

Ahora que ha pasado un tiempo vuelve a escuchar LUX, esa gran obra maestra de la mejor artista española de la que no he vuelto a ver ninguna opinión madurada pasadas las tres semanas de su publicación. Igual porque no era un disco tan escuchable en el día a día, porque las criticas se hicieron rápido para ponerse la medalla de que has hablado de él o porque, como el resto de discos, ha sido opacado por todo lo que ha salido después y ya no interesa hablar de él.

A lo que voy, Bby Demon es un gran artista, pero dadle el tiempo que necesita el disco para que tus oídos lo procesen. Si dentro de tres semanas lo sigues escuchando verás que la opinión inicial y la que tengas en ese momento ha cambiado, igual no te gusta tanto o igual has descubierto frases escondidas que resuenan contigo mucho más de lo que piensas. Vaya que le des tiempo a crear un contexto personal contigo, a que te lleve a sitios o personas, y ya que estás vuelve a ese disco que te encantó y no volviste a escuchar, a ver qué te remueve ahora.

Noe Fernández
Noe Fernández
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