Kidd Voodoo aterriza su «Satirología» en Madrid

El artista chileno hizo sold out en La Sala del Movistar Arena el pasado 25 de noviembre

La «fiebre chilena» ya es toda una realidad. El país latinoamericano parece una fábrica de talentos nuevos cada año, y Kidd Voodoo es tan solo la punta del iceberg. Después de varios años de trayectoria, el sátiro está viviendo un 2025 para enmarcar. Comenzó el año con el final de su trilogía: Satirología Vol. 3 y, por si eso no era suficiente, dio una última pincelada con un deluxe del trabajo. Son 16 las colaboraciones que conforman el resultado de este disco, y todo ha ido en crecimiento después de ello. Por ejemplo, Ponte Lokita se ha convertido en su canción más escuchada y Me Mareo también ha superado la cifra de las 100 millones de reproducciones en Spotify (convirtiéndose en la segunda).

En el ámbito de los espectáculos tampoco le ha ido nada mal. Se ha consagrado como el artista con un mayor número de funciones en el Movistar Arena de Chile en un mismo año, acumulando un total de 12 fechas en el recinto. Por ello, toda esta exposición desembocó en un Tour Internacional, que indudablemente pasaría por España. En su primera vez visitando la península, Kidd Voodoo anunció fechas en La Sala del Movistar Arena de Madrid y en la Razzmatazz 2 de Barcelona.

En la capital española, con la sala a reventar debido a que se habían vendido todas las entradas, el público se impacientaba. El show que debía comenzar a las 21:00 se estaba retrasando poco a poco, y algunos de los asistentes empezaron a tener flashbacks del concierto de Anuel. Después de casi media hora de espera, el protagonista de la noche apareció cantando uno de sus temas más especiales, Satirología. Después de la pieza, no tardó ni un minuto en pedir disculpas por la demora, y en agradecer a todos los asistentes la buena acogida. A partir de ahí, seguimos oyendo canciones con normalidad, pasando por temas como El + Triste, Modales o Ponte Lokita.

La puesta en escena no fue uno de los puntos fuertes de la noche. A pesar de haber actuado en grandes estadios durante el último año, durante la mayoría del show se limitó a recorrer la tarima de lado a lado y a señalar al público para que le acompañara cantando. Además, estuvo gran parte del tiempo cogiendo algunos móviles que los espectadores que estaban en primera fila le acercaban para grabarse en primera persona (algo que repitió en incontables ocasiones y que provocó que todos los fans de esa zona se dedicaran constantemente a pelear por ser el siguiente a quien le cogiera el móvil, casi dejando en un segundo plano el concierto como tal). Alguno puede pensar que justamente en eso consiste un concierto, pero sobre todo en artistas de esta talla, normalmente se espera un directo con algo más de trabajo (sea por visuales, por intensidad, por variaciones de las canciones en la entonación o en la instrumental…). Por otro lado, la pantalla trasera proyectaba alguna que otra imagen como parte del arte visual en algunas de las piezas, pero durante el resto del tiempo consistía en la imagen en tiempo real del artista, grabada por un cámara desde el propio escenario.

Aproximándose al final, Kidd Voodoo sacó una guitarra española y entonó algunos de sus temas más emotivos como La Verdad o Destello…. La sorpresa del público vino cuando, después de esta última, el protagonista de la noche volvió a agradecer al público español su asistencia, y se despidió de ellos. Quien haya ido a algún concierto de este estilo seguramente esté acostumbrado a esas «falsas despedidas de los cantantes»: Decir que el concierto ya ha terminado y salir del escenario para entrar unos minutos después de sorpresa y cantar algunas canciones más. En este caso podía parecer así ya que tan solo llevaba una hora de show, pero la manera en la que se había despedido se sentía sincera y no daba la sensación de que fuera un bait. Las peores sospechas se hicieron realidad en el momento en el que las luces se encendieron y el personal de seguridad empezó a desalojar la sala lentamente.

En cuanto al setlist, sin duda fue un apartado salvable pero no destacable. Como era de esperar, vimos mayoritariamente canciones estrenadas este 2025, sobre todo de sus dos últimos discos. Además, también oímos otros temas como Ese Guille o Enrolar Remix, seguramente su mayor hit del 2024. A pesar de ello, se echaron en falta algunos de sus temas más sonados como Tas Texteandome, Recuérdame </3 o Fashion Girl. Y, por otro lado, sorprendió el hecho de que no cerrara con Me Mareo (canción que se mantuvo en el Top 1 de España durante varias semanas) y la interpretara como un tema más. Terminar el show con canciones más lentas o emotivas no es algo necesariamente negativo, pero fue algo sorprendente y que tal vez, por el ritmo que estaba teniendo el concierto, no encajaba del todo.

En definitiva, Kidd Voodoo ofreció una hora de su música por primera vez en Madrid y, a pesar de que la sensación general no fue mala, tiene todavía mucho margen de mejora. Seguramente cosas como el setlist, la puesta en escena o las visuales hayan sido consecuencia de la gran cantidad de conciertos que está teniendo en poco tiempo, y también debido al estrés acumulado de todo el año. Y, probablemente, algo similar haya sucedido con el tiempo del concierto (ya sea por indicaciones de su equipo, restricciones del recinto, etc.). Dudo que haya estado a favor de entregarle tan solo 60 minutos de su música a un público que no le había podido ver nunca en directo y que había pagado hasta 30 euros por esa noche. Sin embargo, es preferible quedarse con los buenos momentos que quedaron, los grandes temas que sonaron y la alegría de todos los fans durante el tiempo en el que estuvieron viendo a uno de sus cantantes favoritos en una sala completamente llena.

Mario del Campo Gragera
Mario del Campo Gragera
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