Jesse Baez hace vibrar a la sala Changó de Madrid

El consagrado artista hizo el pasado miércoles 29 de octubre su primer show individual en la Península Ibérica y la recepción no pudo ser mejor

El artista criado en Guatemala ya es un adulto con mucha experiencia a sus espaldas y eso se refleja en sus espectáculos. Después de más de cinco años sin actuar en España, en verano Jesse Baez anunció su primera gira por la península, pasando por las ciudades de Madrid y Barcelona. Habiendo vendido la mayoría de las entradas de la sala Changó, antes de las nueve de la noche ya estaba el público preparado para el comienzo del show, que vendría precedido de un telonero.

El artista mexicano Yoshi abrió el concierto a las 20:45 con total puntualidad, y estuvo media hora entonando canciones de su repertorio. Al ser un cantante cercano a Jesse y con un estilo similar, sus temas eran del agrado del público y hasta se sabían muchas de ellas. Fue un extenso showcase y muy bien aprovechado, aunque no se le percibía del todo cómodo sobre el escenario. A pesar de no ser un «chaval», sigue teniendo muchas menos tablas que Jesse ante el público y era su primera vez en territorio español, por lo que es lógico que no se le viera relajado. Sin embargo, eso no impidió que cumpliera con las expectativas y no desafinara en ningún momento, logrando generar 30 minutos de entretenimiento para los asistentes.

Jesse Baez se gustó sobre el escenario. A eso de las 21:30 saldría con una tranquilidad sorprendente. Si no le has visto en directo, al ver que tiene 37 años y la apariencia que muestra en redes sociales podrías pensar que tan solo va ahí «para cumplir» y que llevará a cabo la ley del mínimo esfuerzo, pero nada más lejos de la realidad. A pesar de esa imagen que se puede tener de él (también influida por la música calmada que compone), parecía un fanático más disfrutando del show. Hizo bromas, charlaba con el público, no quitaba la sonrisa de la cara y hasta hacía pequeños pasos de baile. Tan solo con mover los brazos «vibrando» al son de cada canción hacía que se le viera muy cómodo.

Se notaron sus tablas en la tarima, dando una imagen que imponía pero que se mostraba cercana a su audiencia. Esa experiencia también la pudimos notar con el contacto visual que ejercía con el público. Es muy común ver a artistas mirando hacia delante sin un punto fijo, más allá de momentos esporádicos cuando se fijan en los que se sitúan en primera fila, como mucho. Sin embargo, el cantante de R&B mantenía esa mirada fija con personas que había en la pista en numerosas ocasiones, y eso siempre es algo positivo en un concierto.

En cuanto al setlist de la noche, se sintió como un repaso a toda la carrera musical del artista. Abrió la actuación con su tema más antiguo que podemos encontrar en Spotify, Apaga la Luz. De esta manera fue haciendo un viaje sonoro saltando entre distintas etapas, viendo una presencia prácticamente ecuánime de sus proyectos de Henry, Turbo, Nitro, Amor En Español, y B.A.E.Z, además de singles relevantes como Se fue la luz junto a Latin Mafia, Fácil con C. Tangana, Me Quieres Mal o Desvelado, su lanzamiento más reciente. En un punto de la noche, Yoshi (quien estuvo a los mandos durante todo el show), dejó la mesa para unirse a Jesse y cantar juntos Se Me Olvida.

En la hora y media de concierto no hubo ni un solo problema con las instrumentales. Jesse y Yoshi se entendieron a la perfección y lograron conectarse en todo momento. Las visuales eran sencillas: un fondo de pantalla de un ordenador (con algunos easter eggs) o algunos fragmentos de videoclips, entre otras cosas. Sin embargo, tampoco fue necesario más. Como si de una noche de discoteca se tratara, el público bailaba en casi todas las canciones, muchas veces hasta dando la espalda al artista. No se veían muchos móviles grabando, y es que allí la gente fue a disfrutar incluso si no se sabían las canciones. Jesse facilitaba mucho eso gracias al estilo de música que hace y a los ritmos que llevaba durante el show.

Qué bonita es la música y qué bonito es ver a cantantes honrando un arte así. El concierto entero fue una vibra de la que era imposible salir, te quedabas hipnotizado por los ritmos y entretenido por los comentarios del protagonista. Nombres como Diego 900, Choclock o Mario Kun no quisieron perderse esta noche y estuvieron disfrutando junto al resto del público. Sin duda, Jesse Baez nos dejó a todos con muy buenas sensaciones y esperamos que no tarde mucho en volver a visitar el país después de este gran espectáculo.

Mario del Campo Gragera
Mario del Campo Gragera
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