Detrás una estética oscura y conceptual, el joven canario vuelve a traernos el sonido de las islas, ahora más perfeccionado
Galindo es uno de esos artistas del que normalmente no conocemos mucho más allá de su trabajo. En SoundCoast ya hablamos de él para analizar su primer EP Summer Nights (2022) y esta vez nos volvemos a adentrar en su oscura estética para analizar su primer álbum de estudio titulado HUSHAS, un trabajo publicado el pasado diciembre, interpretado íntegramente por el artista y que ha contado con la producción de Daisilva, Manu Oliva, Chufo (integrante de San Tosielo), Choclock y Sneaky wh.
Galindo llevaba sin sacar un trabajo extenso y propio desde 2022 y, tras una larga espera, llegó su primer álbum. Ya estuvo anunciando este trabajo desde octubre de 2025 al mencionar el segundo single Chemical Baddie y fue ahí cuando nos dio a conocer el nombre del proyecto. A pesar de que no sabemos exactamente a quién ha decidido nombrar como HUSHAS, sí ha aclarado que es el acrónimo de Hope U Stay Here After Sex y todo indica a que este es solamente el primer volumen de un trabajo más extenso.

La primera impresión que causa HUSHAS es que estamos ante una puerta hacia lo desconocido: una portada sobria, pero misteriosa, tres videoclips casi cinematográficos y con personajes pintorescos, y unos sonidos que van desde lo reflexivo hasta lo festivo. En general, un artista que, siguiendo la tendencia de otras nuevas promesas del urbano, han querido que su arte resalte más por su música que por el significado que pueda haber detrás de ella, pero que cuenta con un mundo propio ahora que ha podido dedicarle mas tiempo a su imagen.
Summertime Girl es la canción que abre este trabajo, un tema melancólico que, a partir del primer minuto, cambia el rumbo gradualmente hacia sonidos más constantes y animados. Se lanzó en el verano de 2024 y, aunque aún quedaba un año y medio para que se incluyese en este álbum, parecía un adelanto de lo que traería Galindo. Dos canciones en una sola que combinan la tristeza y el rap con lo veraniego y lo experimental.
A raíz de este videoclip conocemos a uno de esos personajes que Galindo ha usado para construir la estética de HUSHAS: una mujer con un buzo de tela y un sombrero negro que solo deja ver sus ojos al estilo del propio artista. En el videoclip de Chemical Baddie se le une otra chica con la misma estética y en Este Mundo Es Nuestro estos personajes se multiplican y añaden a una especie de gurú de una organización secreta que parece ser el propio HUSHAS que da nombre al álbum.

Al primer single le sigue OUTHALIFE, un tema que mezcla el trap con rasgos de R&B gracias a una producción coral entre Manu Oliva, Daisilva y Chufo. El resultado es un tema muy experimental, con sintetizadores y sonidos envolventes que consigue mezclar lo melódico con las barras más duras.
Le sigue Chemical Baddie, un tema en el que el trap tiene más protagonismo, pero que se mezcla a la perfección con el R&B de Chufo de nuevo. Utiliza bajos y 808s secos que dan un aspecto más duro pero bailable a un tema que concentra en menos de dos minutos un espíritu activo y melancólico. Además, cabe destacar que el uso de voces externas, sobre todo en el final, le acerca bastante a un pop electrónico difícil de combinar con el trap tradicional y que puede recordar incluso a artistas como Justin Bieber.
Otra canción a destacar es Este Mundo Es Nuestro, un outro producido por Sneaky wh y Choclock que guarda una energía mucho más diferente al resto de temas pero que pone un broche final perfecto a todas las mezclas que ya hemos escuchado a través de los 18 minutos de álbum y que da por concluido un viaje emocional. Lo que más destaca de esta canción es que deja atrás ese trap más duro del resto de temas para acercarse a ritmos latinos y de cumbia en sintonía con los orígenes del canario, una tendencia cada vez más común en los artistas de esta región.
Otras canciones como PECA2 se acercan bastante al trap de USA e incluso a los sonidos atmosféricos de artistas como Frank Ocean. Es por eso que este trabajo consigue unir mundos muy diferentes, pero con coherencia y sentido para crear ritmos muy caracteríticos a esta nueva etapa de Galindo.
Detrás de todo este simbolismo, que va en total sintonía con la imagen tan secreta de Galindo, podemos ver que se trata de un álbum conceptual, con un peso más allá de la música que parecía tener todo el protagonismo en el primer vistazo y al que se le ha dedicado un tiempo acorde con el resultado final.
Todo el conjunto de canciones guardan una armonía entre ellas, lo que convierte a HUSHAS en bloque sólido y con una conexión entre temas que solamente los proyectos profesionales tienen. No es fácil aventurarse a hacer un primer álbum y más aún cuando pretendes tener un estilo ecléctico que baila entre diferentes géneros, pero Galindo lo ha conseguido. Sin dejar atrás la esencia de las islas, ha conseguido probar con el trap, el R&B, la cumbia… y aún así salir airoso. No cabe duda de que su ascenso está siendo progresivo y que ya estamos esperando poder escuchar, como mínimo, el segundo volumen de este trabajo.





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