A estas alturas es una posición estúpida no abrir las puertas de tus playlist a artistas femeninas porque «no son tan buenas», como si cualquier hombre promedio con autotune fuese mejor que nombres como Juicy BAE, Mushka, G la Sosita o Natalia Lacunza.

Desgraciadamente la igualdad no es algo que exista en la sociedad en general, y mucho menos que esté presente en la musica, tanto de cara al público como en lo que no se ve. Estamos acostumbradas a que las listas de artistas puedan contener algunos nombres femeninos —siendo los masculinos los que lideran estas listas—, siendo la respuesta a esta queja un «pero si hay tres o cuatro chicas», como si tuviese que dar las gracias porque hayan tenido la consideración de incluir a estas mujeres en carteles de festivales o en listas de reproducción. A estas «consideraciones» le siguen categorías como «mejor artista femenina», cuya intención aparentemente es positiva: dar un espacio exclusivo a las artistas, como si no pudiesen optar a los mismos rankings que cualquier hombre.
Este tipo de maquillajes han llevado a la reivindicación de espacios a través de frases como «el mejor rapero de España es una mujer» o «el mejor reggaetonero de España lleva tacones», las cuales gozan de buenas intenciones, pero dan la sensación de que siendo una mujer nunca podrás ser la mejor sin que esto suene a que estás en una categoría exclusiva de mujeres. Dan la sensación de que tienes que incluirte en el grupo de los hombres para que tu nombre tenga peso, como si por el hecho de ser mujer jugases en otra liga. Lo siento, pero me niego a poner nombres en masculino para que sean tomadas en serio.
Y esto solo es lo que se ve, lo que el publico general conoce. Desgraciadamente todo el mundo coincide con que el backstage no siempre es un espacio seguro para una mujer. Mientras ellos se dedican a estar tan tranquilos en estos espacios, tu como mujer tienes que esquivar miradas hacia tu cuerpo, estar segura de que tienes a alguien que te pueda sacar de alguna situación en la que puedes salir malparada o hasta cambiar como te vistes en tu propio concierto.
A nosotras nos toca aguantar que antes de preguntarte tu nombre te pregunten de quien eres la novia porque, ¿cómo va a haber una mujer en un espacio “exclusivo/reservado”? Espacio el cual obviamente es casi exclusivo de hombres. Y la respuesta de tus amigos, hombres a los que han dado la mano como si fuesen hermanos de toda la vida nada mas llegar, es que «es porque no te conocen», como si tuvieses que ser la reina de Inglaterra para que te digan «hola». Aunque bueno, si te paras a pensarlo igual esquivas una bala si no te saludan, porque de muchos de ellos se conocen historias que no brillan por sus buenos tratos a mujeres o a niñas, siendo el meme estrella de los raperos el tirarle ficha a menores.
Lo peor es que este meme se ha creado basándose en realidades, aunque haya tardado mucho en ser algo que se tome en serio. De todas formas da igual que las letras de las canciones de un rapero estén llenas de misoginia y actitudes cuestionables con las mujeres, porque cuando le detengan por violencia de género después de años cantando esas cosas mucha gente se sorprenderá. Aunque es aun peor cuando los secretos a voces están ahí y todo el mundo sabe lo que ha hecho ese artista, pero «hay que separar obra de artista», como si las jóvenes a las que han dañado pudiesen separar eso del resto de su vida.
Sinceramente pensaba que había cosas que ya no hacía falta decir, pero al parecer la palabra de un hombre contando los abusos de su colega —del cual no ha dicho nada hasta que ha podido sacar partido de ello— suena más alto que la voz de más de 40 mujeres.

A este paso se va a volver a felicitar el 8M, aunque solo a las que no hayan invisibilizado, abusado, violado, incomodado en cualquier espacio público, tenido que aguantar a un baboso, seguido por la calle o acosado, juzgado por como viste, infantilizado, tratado de tonta en temas asociados a la masculinidad, metido en la «subcategoría» femenina o cualquier otra forma de vejación por su género. Dicho de otra forma, que ninguna se llevará esta felicitación y encima la tratarán de exagerada cuando se queje.
Aun así, creo que lo peor de todo es cuando dices algo de todo esto y un hombre promedio te dice que no es para tanto. Ese momento en el que te sientes exagerada a pesar de tener todos los motivos del mundo para reivindicar esas acciones es la representación de la opresión histórica y estructural, teniendo como único alivio la experiencia colectiva de ser mujer y sabiendo que este problema es más grande que tu misma. Así que un año más contad vuestra verdad chicas, incomodad a los hombres reivindicando vuestros espacios y sobre todo, no os involucréis emocionalmente con cualquier intento de rapero o cantante. Bueno ni emocional ni de ninguna forma, no quieres que un audio tuyo desesperada por una conversación madura acabe siendo la intro de una canción.




