Una mirada hacia el futuro
Con unas raíces arraigadas en el hip hop y un producto fruto de una experimentación constante, el sonido de Erik Urano siempre ha sido un árbol que ha destacado de entre los demás del bosque. El rapero de Pucela lleva años probando nuevos sonidos y marcando su propio camino sin hacer mucho ruido, pero con una gran dedicación puesta en labrar una identidad única y marcada.
La semana pasada lanzó su último disco STALKER, un proyecto que confirma lo mencionado anteriormente con un concepto elaborado y un sonido futurista.

En sí el proyecto es una gran crítica a la sociedad digital tal y como la conocemos. Un espacio dónde Erik destaca la perdida de humanidad por culpa de la tecnología a través de frases como: “En mi huella digital restos de coltán”.
La esencia intacta del rapero es otra de las claves para entender el proyecto. Aunque Erik nos presenta un disco con un concepto innovador, la forma de rapear calmada que nos ofrece se fusiona a la perfección con el uso recurrente de metáforas. STALKER nos muestra al Erik de siempre rapeando sobre sus preocupaciones actuales y eso es una fórmula que funciona.
La complejidad es otro de los aspectos que destacan en el disco. Sin llegar a profundizar en letras o melodías, uno puede darse cuenta de esto al analizar cada uno de los títulos de los cortes. Solaris es el nombre del cuarto tema del trabajo y hace referencia a la película de ciencia ficción psicológica soviética de Andrei Tarkovsky, una idea compleja que encaja a la perfección con el concepto que ofrece el trabajo.

Desde el primer corte, Erik Urano emplea un sonido electrónico para hacer crítica sobre la perdida de la humanidad frente a la tecnología. La noosfera es una capa planetaria que representa la evolución de la inteligencia humana y su actividad sobre la Tierra. “Maquinas duermen felices, en bloques despiertos siempre” es una de las frases que mejor explican lo que busca conseguir el rapero con el disco.
No obstante, el proyecto no es solamente gris, ya que en su segunda parte nos ofrece un tono azul oscuro similar al de la noche. -2º es un corte colocado estratégicamente en el intermedio del proyecto para cumplir la función de interludio. La canción se encuentra entre la parte gris y la azul como punto de unión entre ambas.
Sin duda, Nana del Tiempo es la canción que mejor responde a esa segunda parte. Esta canción es una mirada directa a una noche estrellada, pero con toda la preocupación futurista comentada anteriormente, una idea que es fácil de entender con frases como “me alejé y galaxias se hicieron puntos”. A lo largo de la canción a este tipo de frases lo acompaña una melodía de cuna haciendo así justicia al título.
El proyecto en su conjunto se construye como un viaje por las preocupaciones de Erik y para ello los beats de Merca Bae, Harto Rodríguez, Zar1 y Louis Amoeba son fundamentales. A nivel musical el trabajo no solo cumple, sino que acompaña conceptualmente adaptándose a momentos y situaciones.
STALKER también nos ofrece 2 colaboraciones vocales: Hoke en Gluones y Suzzee en Eigengrau. Dos estilos totalmente distintos que acompañan el rapeo de Erik a la perfección, cada uno a su manera. Las colaboraciones se adaptan a la perfección a lo que pide y ofrece el disco.

STALKER es uno de los proyectos más señalados de lo que llevamos de año y no es para menos. Una obra de arte vanguardista con una mirada de preocupación al futuro. Esa idea tan bien trabajada es la mejor excusa para invertir tiempo en algo tan profundo dentro de una sociedad consumida por la dopamina del contenido vertical. A veces está bien dejar de scrollear si la excusa para hacerlo es escuchar STALKER.




