Desde la salida de Sempre Cor, C Marí vive en una constante fase de ascenso, el reconocimiento que no tenía comenzó a llegarle gracias a temas como Contacto junto a John Pollón o Qtalhoy, ambos hijos del mismo proyecto. Aunque el valenciano ya había conseguido reunir cierta masa de público antes de Sempre Cor, fue el efecto llamada de algunos de los hits de ese disco lo que catapultó su carrera llevándola al siguiente nivel.
Aprovechando el éxito de su idea original, decidió expandir la misma, lanzando el deluxe de Sempre Cor. Seis temas fueron añadidos al proyecto inicial, el 2.0 no llegó a la repercusión de su antecesor, aunque el resultado fue positivo, pues un trend en TikTok volvió a darle millones de reproducciones a una de sus canciones: 90%.

TikTok, el rey del marketing
¿De qué sirve un buen producto si nadie llega a verlo? Que una canción despunte en TikTok no la hace menos profunda. Promocionarse en la plataforma del momento no es venderse, es entender el juego y usar una herramienta legítima para que tu música encuentre a quien tiene que encontrarla. El problema empieza cuando el motor deja de ser la creatividad y pasa a ser el número. Cuando fuerzas trends, cuando pones el algoritmo por delante del arte. Ahí ya no estás impulsando tu proyecto, estás prostituyéndote por reproducciones fáciles.
Es en ese momento, cuando el impacto en TikTok gana terreno en detrimento de la profundidad y calidad cultural de tu producto. El de C Marí es el caso contrario, después de llevar a cabo un proyecto coherente y sólido, ha aprovechado una herramienta útil para promocionarlo, y le ha funcionado.
Estirar el chicle, ¿satura o enriquece?
Tras el éxito de Sempre Cor y su consagración como artista a nivel nacional, Charlie lanza Latin Lover Songs the Mixtape, en este EP se separa del universo introspectivo de su predecesor para acercarse a un sonido más comercial y desenfadado.
De entre las ocho canciones que componen el proyecto, hubo una que destacó sobre el resto: Criminal. El tema se hizo viral en TikTok y roza ya las siete millones de reproducciones en Spotify. Viendo el éxito y la repercusión de la primera entrega, unos meses después decide lanzar una continuación Latin Lover Songs 2.

Esta segunda mixtape comparte sonido y estética con la primera. En la portada y los visualizers C Marí vuelve a ser el protagonista, de nuevo al estilo de la mafia siciliana. En lo sonoro, da un giro interesante, el EP incluye dos corridos tumbados, Tan dolida y Cinco ceros, aunque no es la primera vez que el Charlie se mueve en este registro, ya lo hizo en Mi Primera Cana, el outro de Sempre Cor.
Cómo no, también hay reguetón, Amanecemos y Temperatura asumen ese papel dentro de Latin Lover Songs 2. Aunque no destacan demasiado, son dos buenos temas de reguetón, especialmente Amanecemos. Modo Sport, el adelanto de la mixtape, y Ring Ring junto a Yung Brandy son los protagonistas del proyecto. El primero de ellos, causó cierto revuelo en redes por una barra algo polémica:
Si no soy canario no me dan portada
En Ring Ring, el verso de Yung Brandy eclipsa prácticamente el resto del tema y, en cierta medida, también del proyecto. Con razón o no, se ha convertido —al menos por ahora— en lo más mediático de Latin Lover Songs 2.
Latin Lover Songs 2 es un buen proyecto que llega demasiado pronto. La cercanía con su primera entrega le resta aire y hace pensar que habría ganado más si se hubiese cocinado con calma, más aún teniendo en cuenta lo bien que encaja con la época veraniega. A eso se le suma la polémica reciente, que inevitablemente está condicionando parte de la recepción. Más allá del ruido externo, el trabajo es sólido, sonora y sobre todo estéticamente.



